Un fetiche es cualquier objeto que tiene para alguien connotaciones sexuales. Puede ser cualquier cosa, por ejemplo, algún tipo de tela, un aroma. Para ser más claros, te podés "calentar" con los tacos aguja, la lencería erótica, botas, cuero, vinílico, seda, un perfume. Sea lo que sea que te caliente, eso se llama fetiche y la acción Fetichismo.
No hay nada de malo con tener fetiches. Las técnicas de negociación y la comunicación pueden acercarte a explorar tus fetiches.
Uno de los más básicos y populares fetiches es el cuero, dado su poder erótico y su aroma. Segundos, sin dudas, vienen los tacos altos. Sin dudas el atractivo del cuero y del vinílico está dado por ser ajustados y brillantes, dándole al cuerpo una sensación de restricción y sintiéndose como una segunda piel.
Otro fetiche importante son los corsets (mis favoritos en las damas). Junto con los tacos altos realzan las curvas del cuerpo y ayudan a crear un juego de poder sexual. Los tacos súper altos hacen casi imposible caminar, lo que es muy sexy.
Otros fetiches son los uniformes: militares, cowboys, monjas, enfermeras, guau, la lista es interminable!
A mucha gente la calienta la piel suave, recién depilada (o afeitada), sin pelo corporal. De esta forma la piel luce muy VULNERABLE. Las piernas depiladas, axilas y genitales pueden sentirse muy diferentes a los que tienen pelos.
Sin dudas es muy erótico ver a alguna niña depilarse el pelo púbico (un signo de sumisión). Un fetiche no muy común es afeitar la cabeza de la mujer, lo que se considera un signo de intensa sumisión.
Otro fetiche es el cambio de roles, mujeres vestidas como hombres (remember la película Henry and June!) o viceversa pueden ser muy excitantes. En el fetichismo el único límite es la imaginación.
Trailer del film Henry & June, diretto da Philip Kaufman, con Fred Ward, Maria de Medeiros, Uma Thurman
Diferencia entre fetichismo y parafilia
La parafilia se entiende como la necesidad de la presencia de un objeto en particular para lograr la excitación sexual. Es decir, la persona no logra alcanzar el placer y ni siquiera puede tener relaciones sexuales si es que no cuenta con ese objeto parafílico. En el fetichismo, la presencia del fetiche no es indispensable para alcanzar la excitación o para tener sexo, sino que simplemente es algo que lo facilita o lo hace más interesante para la persona.
Tipos de fetichismo
A continuación te presentamos una lista con algunos de los fetichismos más comunes:
Eritrofilia: excitarse con las personas que se ruborizan. Hibristofilia: excitarse con personas que han cometido algún crimen. Siderodromofilia: excitarse con locomotoras, trenes, metro, etc. Brontofilia: excitarse con las tormentas, tornados, huracanes, etc. Pigmalionismo: excitarse con las estatuas o esculturas. Emetofilia: excitarse con el vómito o con el acto de vomitar. Coprofilia: excitarse con las eses y orina propias o ajenas. Tripsofilia: excitarse con los masajes o caricias. Agalmatofilia: excitarse con los maniquíes.
Otros fetichismos:
Excitación por los tacones de aguja
Excitación por la ropa de cuero
Excitación por las botas y calzado de mujer
Excitación por los guantes
Excitación por la ropa interior
Excitación por las pantimedias
Excitación por usar chalecos de diversas texturas
Excitación por ver a otras personas, no necesariamente mientras se establece una relación sexual
Excitación producida por el dolor
Atracción por la actividad sexual en lugares públicos
Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja
Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor